Desparasitación interna y externa
Los parásitos son uno de los problemas más comunes y fácilmente prevenibles en gatos. Un plan de desparasitación regular protege tanto al gato como a las personas del hogar.
Parásitos internos
Los más frecuentes son los áscaris (lombrices), tenias y Toxoplasma. Se tratan con antiparasitarios orales cada 3–6 meses en adultos, y mensualmente en cachorros hasta los 6 meses.
Parásitos externos
Pulgas, garrapatas y ácaros del oído son los más comunes. Las pipetas spot-on mensuales son la solución más práctica. Los collares antiparasitarios ofrecen protección prolongada pero requieren ajuste correcto.
Gatos de interior vs. exterior
Los gatos de interior tienen menor riesgo, pero no están exentos: las pulgas pueden entrar en ropa y zapatos. Se recomienda desparasitación interna 2 veces al año y externa 4 veces al año como mínimo.
