El juego en cachorros: la base de todo
Los primeros seis meses de vida de un gato son un período crítico de desarrollo. Lo que aprenda durante el juego en esta etapa determinará en gran medida cómo se relacionará con humanos y otros animales el resto de su vida.
La ventana de socialización
Entre las 2 y 9 semanas de vida, el gato aprende qué es normal en su mundo. Un cachorro que interactúa con personas, otros gatos, ruidos domésticos y experiencias variadas durante este período será un adulto más seguro y adaptable.
El error más común: las manos como juguete
Usar las manos o los pies para jugar con un cachorro parece inofensivo, pero enseña que la piel humana es una presa válida. Cuando ese gatito pese 5 kg, los mordiscos y arañazos serán dolorosos y el comportamiento difícil de corregir. Usa siempre juguetes con distancia.
Juego como prevención de problemas
Un gato que no juega suficiente canaliza su energía de caza en conductas problemáticas: atacar tobillos, destruir objetos, agresión redirigida. 2 sesiones de juego de 15 minutos al día, especialmente antes de dormir, son el mejor antídoto.
